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mapacaminaelmelonRecorrido El Melón - Catapilco

La red norte de los ferrocarriles chilenos se extiende desde la ciudad de La Calera en la quinta región hasta el puerto de Iquique en la primera región del país. Esta vía fue construida con una trocha de 1 metro, a diferencia de la red central debido a que la trocha angosta permite curvas más cerradas, condición muy necesaria en la accidentada geografía del norte de Chile.

El tramo de aproximadamente 26 Km. que recorrimos se encuentra prácticamente al principio de la red, muy cerca de su punta de rieles.

A solo 15 kilómetros de La Calera se ubica el pueblo de El Melón y muy cerca de él los yacimientos de la fábrica de cemento del mismo nombre, servidos por un ramal ferroviario que se encuentra actualmente en operaciones bajo la administración de Ferronor.

Luego de salir de El Melón, la vía longitudinal comienza el ascenso a través de un cajón para llegar a la cima de una alta cadena de cerros donde cruza un largo túnel que desemboca en la estación de Palos Quemados. Desde allí la ruta desciende a través de una larga secuencia de túneles, terraplenes, curvas y contracurvas hasta llegar al pueblo de Catapilco y luego, a través de un gran valle se dirige hacia la ciudad de La Ligua.

A través de la cuesta de Palos Quemados

Por razones prácticas nuestro recorrido fue realizado de norte a sur comenzando en un punto intermedio entre La Ligua y Catapilco. Aquí la vía corre junto a la carretera Panamericana Norte.

En la fotografía vemos el paso sobre nivel con que la carretera pasa por sobre la vía férrea. Los rieles aquí prácticamente desaparecen entre la vegetación.

 

A través de la cuesta de Palos Quemados

Este equipo, ubicado en la parte exterior de la vía es una grasera que se activa por el peso del tren. Tiene una pequeña boquilla por el lado interior de la via para arrojar grasa a la rueda del tren que va a entrar a una curva muy cerrada para facilitar el tránsito y reducir el desgaste del material.

 

A través de la cuesta de Palos Quemados

Desde el punto de partida de este viaje, la vía recorre aproximadamente 5 kilómetros de planicie rodeada por bastante vegetación hasta llegar a la estación Catapilco.

A través de toda la ruta se puede apreciar un grueso cable unido a la antigua postación de los teléfonos del ferrocarril. Se trata de la red de fibra óptica de una empresa de carrier telefónico. Dicha empresa ha suscrito un convenio con los ferrocarriles para conducir sus lineas en forma paralela a la red ferroviaria. Lo mismo ocurre en muchos otros lugares del país, e incluso en el ferrocarril trasandino a Argentina.

 

A través de la cuesta de Palos Quemados

La estación Catapilco se encuentra junto al margen oeste del pueblo del mismo nombre. Aquí se aprecia el antiguo edificio de adobe, su andén de pasajeros y varias vías para carga.

 

A través de la cuesta de Palos Quemados

Al fondo se puede ver el deposito de agua, elemento bastante escaso y que debía obtenerse desde un pozo.

Al igual que todo el trayecto recorrido, las instalaciones de esta estación se encuentran en buen estado aunque cubiertas por vegetación de diferentes tipos.

 

A través de la cuesta de Palos Quemados

Luego de salir desde el pueblo de Catapilco, la vía cruza la carretera que va hacia Maitencillo, toma una suave curva y comienza el ascenso de la cuesta de El Melón. Se aprecia aquí la señal de proximidad al cruce con la carretera.

 

A través de la cuesta de Palos Quemados

A medida que la vía va ganando altura, las curvas se van haciendo más y más frecuentes. Aquí se puede apreciar sobre la vía una estructura en forma de arco similar a un gálibo pero mucho más ancha. Es la indicación de que un poco más adelante se encuentra la entrada a un túnel.

 

A través de la cuesta de Palos Quemados

En toda la sección norte de la cuesta existe una gran cantidad de túneles cortos. Aquí se puede apreciar el hermoso portal de uno de ellos y en la piedra más alta del arco se encuentra grabado el año de construcción; 1895.

Cabe mencionar que casi todos los túneles son curvos y con una longitud no mayor a 30 mts.

 

A través de la cuesta de Palos Quemados

Dado que la roca que compone estos cerros no es demasiado dura, la bóveda de los túneles era revestida internamente con ladrillos, y aun cuando se aprecia cierta erosión en los revestimientos debido a las filtraciones de agua lluvia, todos los túneles se encuentran perfectamente conservados y plenamente operativos.

 

A través de la cuesta de Palos Quemados

Para todos quienes somos amantes de la naturaleza, esta ruta ofrece una maravillosa combinación de lugares hermosos con una variada flora y fauna autóctona.

 

A través de la cuesta de Palos Quemados

A medida que la vía va ganando altura, la vegetación se vuelve más alta y frondosa debido al efecto de la niebla costera y de numerosas vertientes de agua. Ello hace que el paisaje se vuelva cada vez más hermoso.

 

A través de la cuesta de Palos Quemados

Finalmente, luego de más de 7 horas de caminata, en medio de una quebrada se divisa la estación Palos Quemados. Junto a ella se encuentra el túnel de la cumbre y que lleva el mismo nombre.

 

A través de la cuesta de Palos Quemados

En la estación el panorama no es muy diferente de otros lugares ferroviarios abandonados. La casa se encuentra totalmente desmantelada, rayada y llena de basura.

 

A través de la cuesta de Palos Quemados

Junto a la casa se encuentran los restos de una serie de equipos e instalaciones. Existe un estanque de agua, obtenida aparentemente de alguna vertiente cercana, dos vías laterales, paralelas a la vía principal, y los restos de tableros eléctricos, posiblemente de los sistemas de telefonía.

 

A través de la cuesta de Palos Quemados

El túnel de la cumbre es el más largo de todos, tiene aproximadamente 1 km. de longitud, es recto y su declive va hacia la boca contraria.

En su interior, prácticamente al centro, existe una enorme vertiente que ha ido erosionando y soltando el revestimiento de ladrillo de la bóveda. Aun así, el túnel parece estar en buenas condiciones y apto para el tráfico ferroviario

 

A través de la cuesta de Palos Quemados

Al otro lado del túnel se aprecia un cambio importante en la vegetación. La ruta se encuentra rodeada de arboles y arbustos pero por ser el suelo mucho más rocoso y no recibir mucha niebla costera, no crece pasto ni matorrales entre los rieles, hallándose completamente despejados.

 

A través de la cuesta de Palos Quemados

Durante todo el trayecto de bajada, la vía bordea el cajón de un pequeño riachuelo, por lo que las curvas son mucho más amplias y no se requiere túneles.

 

A través de la cuesta de Palos Quemados

Finalmente, la vía alcanza el nivel del valle tomando dirección hacia los pueblos de El Melón, Nogales y La Calera donde se encuentra la punta de rieles de la red Norte y su combinación con la red Sur.

Al fondo se aprecia el mineral de Cemento Melón. Desde ese lugar el ferrocarril transporta material hasta La Calera, siendo el único tramo de la red norte que se encuentra en operaciones en la quinta región.

 

Comenzamos el recorrido de este tramo ferroviario con curiosidad. Queríamos saber cómo había sido logrado hace más de 100 años el cruce de la difícil cadena de cerros de El Melón, pero una vez satisfecha la curiosidad se abrió paso la pena. Pena porque quienes amamos el ferrocarril vemos como se va perdiendo rápidamente uno de nuestros más grandes tesoros y no parece haber nada que se pueda hacer para impedirlo.

Es posible que algún día esta ruta sea abandonada definitivamente, que los rieles sean levantados, que el esfuerzo de miles de hombres y la inversión de millones de pesos dedicados a su construcción sean finalmente desechados. Por eso he dejado este testimonio para que al menos conservemos unas pocas fotos y con ellas le mostremos algún día a nuestros hijos la herencia que les hemos negado.

Mapa aéreo del recorrido

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Acerca del autor

Ian ThomsonErnesto Vargas es un apasionado del mundo ferroviario y un profundo admirador de las obras de arte asociadas a la vía ferrea asi como de sus contructores. 

Nacido en San Felipe, vive desde hace más de 25 años en la ciudad de Santiago, desempeñandose en una empresa relacionada con la tecnología y las comunicaciones.

Durante muchos años se ha dedicado a desarrollar y mantener una serie de sitios web dedicados a la investigación y difusión de la historia ferroviaria y de todo lo que se relaciona con ello. Asi es como desde el año 2001 es el webmaster y responsable del sitio Amigos del Tren, el cual ha sido y seguirá siendo su mayor hobby.


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