El tren Limache-La Calera logra luz verde ambiental
El anhelado retorno del servicio ferroviario de pasajeros para las comunas del interior de la Región de Valparaíso ha dejado de ser una promesa de campaña para transformarse en una certeza técnica y legal.
En una sesión histórica, la Comisión de Evaluación Ambiental (Coeva) aprobó de forma unánime el Estudio de Impacto Ambiental de la extensión del Tren Limache-Puerto hasta La Calera, marcando un hito definitivo para el desarrollo de la zona central.
La resolución significa el fin de una larga tramitación y habilita formalmente a la Empresa de los Ferrocarriles del Estado (EFE) para consolidar las fases operativas pendientes. Autoridades regionales y comunales coincidieron en catalogar este avance como el "punto de no retorno" para una iniciativa que no solo mejorará la movilidad diaria, sino que reconfigurará la matriz social y económica de las provincias beneficiadas.
Con una inversión estimada que supera los 811 millones de dólares, el proyecto contempla la construcción de 26 kilómetros de vías exclusivas para pasajeros. El nuevo trazado se acoplará de manera continua a la actual terminal de Limache, extendiendo el servicio electrificado a través de las comunas de Quillota y La Cruz, hasta alcanzar su nueva estación terminal en La Calera.
La infraestructura diseñada destaca por su estándar tecnológico y de seguridad. Consiste en una doble vía confinada para el transporte de personas, manteniendo en paralelo una tercera vía independiente destinada al tráfico de carga hacia San Pedro. Para dar abasto a la nueva demanda, se inyectarán 15 nuevos trenes eléctricos de última generación, los cuales serán energizados íntegramente mediante fuentes renovables.
El nuevo tramo contará con cinco nuevas estaciones estratégicas: San Pedro, Quillota Sur, Quillota Centro, La Cruz y la terminal de La Calera. Este circuito de detenciones beneficiará directamente a una población potencial de más de 1,1 millones de habitantes del interior del Gran Valparaíso.
El principal impacto cotidiano para los usuarios será la drástica reducción de los tiempos de traslado. El viaje completo entre Limache y La Calera tomará tan solo 28 minutos, transformando un trayecto actualmente supeditado a la congestión de las rutas locales en un viaje rápido, inclusivo y predecible. Las proyecciones oficiales estiman que el tramo movilizará a más de seis millones de pasajeros al año.
En el plano administrativo, EFE avanza en paralelo con el desarrollo de la ingeniería de detalle adjudicada a finales del año pasado, ejecutando calicatas, sondajes y levantamientos topográficos clave en el terreno. De igual forma, ya se han puesto en marcha las notificaciones y los procesos expropiatorios de los suelos requeridos para los accesos y las nuevas detenciones.
El cronograma trazado por los equipos técnicos estipula que los procesos de licitación de obras civiles mayores concluyan durante el segundo semestre de este año. Esto permitirá dar inicio a las faenas pesadas de construcción entre fines de año y principios de 2027. La estimación para el término de la ejecución de la infraestructura apunta hacia fines de 2028, fijando el inicio de las marchas blancas y la puesta en marcha oficial para el cambio de década.
Fuentes: EFE, Meganoticias, El Martutino, La Tercera