William Wheelwright (wikipedia)
En el siglo XIX, la naciente República de Chile se enfrentaba al colosal desafío de consolidar su independencia política mediante la construcción de un orden económico e institucional sólido. En este contexto de transición, la llegada de capitales, ideas y mentes audaces desde el extranjero desempeñó un rol fundamental. Ninguna figura individual simboliza mejor esta inyección de dinamismo y revolución industrial en el Cono Sur que el empresario e ingeniero estadounidense William Wheelwright.
Nacido en un pequeño puerto de Massachusetts, este marino mercante de vocación acabó convirtiéndose por azares del destino en el principal catalizador de la infraestructura moderna chilena. Desde la navegación a vapor y el telégrafo hasta la instalación de los primeros tendidos ferroviarios, la impronta de Wheelwright redefinió la geografía económica de Chile y sentó las bases materiales del progreso nacional.
Orígenes y juventud
William Wheelwright nació el 18 de marzo de 1798 en Newburyport, en el estado de Massachusetts, Estados Unidos. Era hijo de Ebenezer Wheelwright y Anna Coombs, una respetable familia de tradición puritana que se había establecido en Nueva Inglaterra tras emigrar desde Gran Bretaña.
Su padre era un experimentado capitán de barco, lo que expuso al joven William desde su más tierna infancia al ajetreo de los astilleros, el comercio de ultramar y los relatos de travesías por océanos remotos.
Aunque sus padres buscaron darle una educación formal orientada a los negocios comerciales y marítimos en la prestigiosa Academia Andover (Andover College), el llamado del océano resultó irresistible para Wheelwright. A la temprana edad de 12 años, William se embarcó por primera vez como grumete,demostrando una notable disciplina, agudeza mental y dotes de liderazgo, ascendió rápidamente en el escalafón náutico. Con apenas 21 años, ya comandaba su primera embarcación menor y, a los 24, se convirtió en capitán de un buque mercante formal con destino a Sudamérica.
Esta primera etapa de su vida consolidó en él no solo el conocimiento técnico de la navegación y la cartografía, sino también una audacia empresarial y una gran capacidad de adaptación ante las adversidades climáticas y logísticas que marcarían el resto de su carrera en tierras extranjeras.
Naufragio y llegada a Chile
La relación de William Wheelwright con la costa sudamericana comenzó de manera accidentada. En 1822, mientras capitaneaba el barco mercante "Rising Empire", sufrió un violento naufragio cerca de la costa de Buenos Aires, específicamente en las inmediaciones de la península de Ortiz, en el Río de la Plata. Aunque Wheelwright y su tripulación lograron salvar la vida, perdieron la totalidad de la carga y el navío.
Desprovisto de bienes materiales pero impulsado por su inquebrantable resiliencia, el joven capitán se vio obligado a permanecer en Buenos Aires durante algunos meses, desempeñándose como marinero y asistente comercial para costear su subsistencia.
Decidido a buscar nuevas oportunidades en el Pacífico, emprendió viaje hacia Chile en 1824, cruzando el Cabo de Hornos. Al arribar al puerto de Valparaíso, quedó maravillado por la intensa actividad comercial que allí se gestaba, a pesar de las obvias limitaciones de infraestructura del principal puerto de la joven república chilena. Poco después de su llegada, asumió el mando de un buque de comercio que realizaba la ruta entre Valparaíso y el istmo de Panamá.
En 1825, decidió radicarse temporalmente en Guayaquil (Ecuador), donde fue nombrado cónsul de los Estados Unidos. Sin embargo, la inestabilidad política y las constantes revueltas civiles en el norte de Sudamérica truncaron sus planes de desarrollo comercial en esa región.
En 1829, tras el triunfo de las fuerzas conservadoras en Chile que trajo consigo un periodo de notable estabilidad institucional y orden público bajo la Constitución de 1833, Wheelwright tomó la decisión de regresar definitivamente a Valparaíso. Comprendió que este puerto del Pacífico sur ofrecía las garantías jurídicas y la paz social necesarias para albergar proyectos de gran envergadura.
Vida personal
La vida personal de William Wheelwright estuvo íntimamente ligada a su desarrollo profesional. A pesar de pasar gran parte de su vida adulta en Sudamérica, mantuvo profundas conexiones con su tierra natal.
El Matrimonio con Martha Gerrish:
El 10 de febrero de 1829, durante un viaje de regreso a Newburyport, Wheelwright contrajo matrimonio con Martha Gerrish Bartlet. Ella era hija de Edmund Bartlet, quien había sido uno de sus primeros jefes y mentores en el comercio naviero de Massachusetts.
El matrimonio tuvo tres hijos: Mariaan Wheelwright Bartlet, María Augusta Wheelwright Bartlet y William Wheelwright Jr. Bartlet. Martha fue una compañera incondicional que lo acompañó en sus estancias en Valparaíso y Europa, adaptándose a las constantes exigencias y traslados que imponían las febriles actividades de su esposo.
La Relación con Juan Bautista Alberdi:
Uno de los vínculos intelectuales y personales más fascinantes de Wheelwright fue el que mantuvo con el célebre político, jurista y pensador argentino Juan Bautista Alberdi.
Juan Bautista Alberdi
Durante su exilio en Chile, huyendo del régimen de Juan Manuel de Rosas en Argentina, Alberdi coincidió con Wheelwright en el bullicioso Valparaíso de la década de 1840.
Alberdi vio en Wheelwright la encarnación viva del progreso y la civilización anglosajona que él tanto propugnaba para el desarrollo de América Latina.
El pensador argentino colaboró activamente en la promoción de los proyectos de Wheelwright a través de la prensa de la época, publicando numerosos artículos en el periódico "El Progreso" para defender la instalación de la compañía de vapores en el Pacífico.
Años más tarde, tras la muerte de Wheelwright, Alberdi escribió y publicó una monumental biografía titulada "La vida y los trabajos industriales de William Wheelwright en la América del Sur" (1876). En ella, Alberdi lo llegó a definir prácticamente como un "continuador de Bolívar", argumentando que mientras Bolívar había liberado políticamente al continente, hombres como Wheelwright lo estaban emancipando de su aislamiento material y de su atraso colonial.
Vínculos con la Elite Política y Empresarial Chilena
Presidente Manuel Bulnes Prieto
Para llevar a cabo sus colosales proyectos de infraestructura, Wheelwright tejió una sólida red de influencias con los círculos de poder chilenos, destacandose su relación con el general Manuel Bulnes Prieto.
Durante su presidencia (1841-1851), el gobierno chileno ofreció un respaldo decidido a las concesiones navieras y ferroviarias de Wheelwright, entendiendo que la modernización tecnológica era prioritaria para asegurar la soberanía y la riqueza del territorio.
Asimismo, colaboró estrechamente con Matías Cousiño, el gran magnate del carbón de Lota, puesto que la introducción de la navegación a vapor y de las locomotoras disparó exponencialmente la demanda de carbón nacional, beneficiando mutuamente a ambos empresarios.
También contó con el apoyo de Josué Waddington y Candelaria Goyenechea, destacados miembros de la aristocracia comercial y minera que participaron como accionistas clave en sus iniciativas.
Sus obras
La genialidad de William Wheelwright radicó en su capacidad para identificar las necesidades críticas de conectividad de un país que poseía una geografía accidentada, caracterizada por un extenso litoral y un territorio interior fragmentado por valles y cordilleras.
La Pacific Steam Navigation Company (Compañía de Vapores del Pacífico)
A comienzos de la década de 1830, la navegación a vela limitaba severamente el transporte de carga y pasajeros por el litoral chileno. Los vientos desfavorables y las corrientes marinas hacían que los viajes fuesen lentos e impredecibles. Wheelwright vislumbró que la navegación a vapor era la solución definitiva.
Tras no conseguir el financiamiento necesario en Chile ni en Estados Unidos debido al escepticismo de los inversores locales, Wheelwright viajó a Inglaterra en 1837. Allí, gracias a su persistencia y a la solidez de sus informes técnicos, logró levantar el capital requerido. En 1838, obtuvo el decreto de concesión exclusivo del gobierno chileno y fundó en Londres la Pacific Steam Navigation Company (PSNC).
En octubre de 1840, los dos primeros vapores de la compañía, el "Chile" y el "Perú", arribaron solemnemente a Valparaíso.
El impacto fue inmediato: los tiempos de viaje entre Valparaíso y el puerto del Callao (Perú) se redujeron de semanas a escasos días. Esto no solo dinamizó el comercio, sino que posicionó a Valparaíso como el puerto hegemónico de la costa del Pacífico sur.
El Proyecto del Ferrocarril Valparaíso - Santiago
Dada la importancia del eje político-económico entre la capital de Chile y su principal puerto, Wheelwright presentó en 1842 un ambicioso proyecto para construir un ferrocarril entre Santiago y Valparaíso.
Aunque el Congreso chileno le otorgó el derecho exclusivo de construcción en 1849, la crisis financiera que afectaba a Europa en esos años impidió que Wheelwright consiguiera los capitales internacionales necesarios para iniciar las obras de inmediato.
Ante este retraso, el gobierno chileno decidió asumir un rol activo en la iniciativa y organizó una sociedad de capitales mixtos, la Compañía del Ferrocarril de Santiago a Valparaíso, prescindiendo de los servicios de Wheelwright.
A pesar de no haber liderado la construcción final de esta línea en particular, fue la visión técnica, los trazados preliminares y la porfía inicial de Wheelwright los que demostraron la viabilidad del proyecto y forzaron al Estado chileno a concretarlo.
El Ferrocarril Copiapó - Caldera: El Primer Ferrocarril de Chile
La gran obra de infraestructura de Wheelwright, y por la cual su nombre quedó inmortalizado en la historia de Chile, fue la construcción del Ferrocarril de Copiapó a Caldera, el primer ferrocarril del país.
Locomotora "Copiapó". Fabricada por Norris Brothers. La primera en circular en Chile.Tras el descubrimiento del riquísimo yacimiento de plata de Chañarcillo en 1832, la provincia de Atacama experimentó una fiebre minera sin precedentes. No obstante, el transporte de los minerales desde las minas de Copiapó hasta el puerto de embarque en Caldera se realizaba mediante caravanas de mulas y carretas a través del desierto, un método sumamente costoso, ineficiente y lento.
En 1848, el empresario Juan N. Mouat obtuvo inicialmente la concesión para un tendido ferroviario, pero carecía de los recursos y la experiencia técnica para ejecutarlo. Wheelwright intervino, adquirió los derechos y fundó la Compañía del Camino Ferro-Carril de Copiapó en 1849.
Wheelwright contrató ingenieros calificados y firmó acuerdos con la constructora estadounidense "Norris Brothers" para la provisión de las locomotoras.
A pesar del inclemente clima del desierto de Atacama, la escasez de agua dulce y las dificultades para nivelar el terreno, los trabajos avanzaron a paso firme, hasta que, el 25 de diciembre de 1851, en medio de una gran expectación popular y con la presencia de las más altas autoridades de la provincia, se inauguró oficialmente el tramo de 81 kilómetros que unía Copiapó con el modernizado puerto de Caldera.
La locomotora bautizada como "Copiapó" realizó el trayecto arrastrando un convoy de pasajeros y carga, dando inicio formal a la era del ferrocarril en Chile.
Otras Innovaciones
La sed de progreso de Wheelwright no se limitó al transporte. Su enfoque era sistémico; entendía que para que una ciudad-puerto como Valparaíso prosperara, requería de servicios urbanos modernos e instituciones de seguridad civil:
- El Telégrafo Eléctrico:
En 1851, Wheelwright inició los trabajos para instalar la primera línea de telegrafía eléctrica de Chile. El tendido conectó Valparaíso con Santiago en 1852, reduciendo drásticamente los tiempos de transmisión de noticias, órdenes comerciales y directrices de gobierno.
- El Cuerpo de Bomberos de Valparaíso:
Tras presenciar una serie de devastadores incendios que asolaron los almacenes de aduana y las propiedades comerciales del puerto a fines de 1850 y principios de 1851, Wheelwright promovió activamente la creación de una organización profesional. Así, en julio de 1851, se convirtió en uno de los socios fundadores y financistas del primer Cuerpo de Bomberos Voluntarios de Chile.
- Gas y Agua Potable:
Lideró proyectos destinados a canalizar agua potable hacia la población de Valparaíso y a instalar las primeras redes de alumbrado público a gas, mejorando ostensiblemente la calidad de vida urbana.
El sueño bioceánico y últimos años en Argentina
A finales de la década de 1850, Wheelwright concibió un proyecto que rozaba la ciencia ficción para la época: la construcción de un ferrocarril trasandino que uniera el Océano Pacífico con el Océano Atlántico. Propuso un trazado que cruzaría la Cordillera de los Andes por el paso de San Francisco (conectando la región de Atacama en Chile con la provincia de Catamarca en Argentina). Aunque organizó expediciones de ingeniería que demostraron la viabilidad técnica del cruce, el gobierno chileno de la época consideró que los costos económicos eran inasumibles y desestimó el proyecto.
Trazado aproximado del proyectado Ferrocarril Trasandino por San Francisco. Buscaba unir la región de Atacama en Chile con la provincia de Catamarca en Argentina.
Sin amilanarse, Wheelwright trasladó su centro de operaciones a la República Argentina a comienzos de la década de 1860. Allí fundó la sociedad del Ferrocarril Central Argentino, logrando materializar con rotundo éxito la línea ferroviaria que unió las pujantes ciudades de Rosario y Córdoba en 1870. Posteriormente, construyó el ferrocarril entre Buenos Aires y el puerto de La Ensenada, completado en 1872.
Muerte y legado: El retorno a su tierra natal
A mediados de 1873, con una salud sumamente quebrantada por los embates de la edad y una vida de extenuante trabajo físico e intelectual en climas extremos, Wheelwright decidió abandonar Sudamérica. Se trasladó a Londres para reunirse con su familia y buscar atención médica especializada.
Lamentablemente, su estado de salud no mejoró. William Wheelwright falleció en Londres el 26 de septiembre de 1873, a los 75 años de edad. En cumplimiento exacto con sus disposiciones testamentarias, su cuerpo fue embalsamado y trasladado a bordo de un barco a través del Atlántico para recibir sepultura definitiva en su pueblo natal de Newburyport, en Massachusetts. Allí, el pionero que había conectado los desiertos y puertos del extremo sur del mundo volvió a descansar junto al río Merrimack que lo vio nacer.
Influencia en el desarrollo de Chile: De la colonia a la modernidad
La influencia de William Wheelwright en la historia de Chile es inconmensurable. Su llegada marcó un punto de inflexión definitivo en el proceso de modernización del país, actuando en tres frentes fundamentales:
Integración Territorial y Soberanía:
Antes de la irrupción de sus vapores y locomotoras, las provincias chilenas operaban de manera sumamente aislada. Al conectar los centros mineros del norte con los puertos de embarque, y estos con la zona central, Wheelwright cohesionó el territorio de la república. El Estado chileno pudo ejercer una soberanía efectiva y un control administrativo mucho más ágil sobre sus provincias.
El Despegue de la Economía Primaria Exportadora:
El ferrocarril Copiapó-Caldera y la posterior red de vapores convirtieron a Chile en uno de los principales proveedores de cobre, plata y carbón para los mercados industrializados de Europa y Estados Unidos. La drástica reducción de los costos de transporte permitió que la minería chilena fuese sumamente competitiva a nivel global, generando los excedentes fiscales con los que el Estado chileno financiaría la educación pública, la defensa y sus propias obras de infraestructura en las décadas de 1870 y 1880.
Transferencia Tecnológica y Cambio Cultural:
La introducción del vapor y la telegrafía eléctrica transformaron la mentalidad de la sociedad chilena. Chile dejó de ser una colonia agrícola aletargada en sus tradiciones coloniales para insertarse de lleno en los flujos globales del capitalismo del siglo XIX. Wheelwright trajo consigo no solo maquinaria, sino también a decenas de ingenieros, maquinistas, químicos y técnicos extranjeros que formaron a las primeras generaciones de operarios y profesionales técnicos chilenos, acelerando la alfabetización científica del país.
Estatua en la plaza Wheelwright en Valparaíso.Hoy en día, el nombre de William Wheelwright adorna calles, plazas, escuelas y monumentos a lo largo de Chile, destacando su imponente estatua de bronce erigida en la ciudad de Valparaíso. Su figura permanece en la memoria colectiva como el arquetipo del inmigrante constructor, aquel que demostró que el progreso material de una nación no depende únicamente de sus recursos naturales, sino de la audacia para conectarlos y ponerlos al servicio del ser humano.
Fuentes
- Alberdi, Juan Bautista (1876): La vida y los trabajos industriales de William Wheelwright en la América del Sur
- Thomson, Ian y Angerstein, Dietrich (1997): Historia del Ferrocarril en Chile. Dirección de Bibliotecas, Archivos y Museos.
- Vicuña Mackenna, Benjamín (1882): El libro del la Plata.
- Memoria Chilena (Biblioteca Nacional de Chile)
- Marín Vicuña, Santiago (1929): Los Hermanos Clark.
Acerca del autor
Ernesto Vargas es un apasionado del mundo ferroviario y un profundo admirador de las obras de arte asociadas a la vía ferrea asi como de sus contructores.
Nacido en San Felipe pero radicado en Los Andes, se desempeña en una empresa relacionada con la tecnología y las comunicaciones.
Durante muchos años se ha dedicado a desarrollar y mantener una serie de sitios web dedicados a la investigación y difusión de la historia ferroviaria y de todo lo que se relaciona con ello. Asi es como desde el año 2001 es el webmaster y responsable del sitio Amigos del Tren, el cual ha sido y seguirá siendo su mayor hobby.